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Margarita,
la dama encantada y encantadora que recreó la leyenda del Cerro de la Vieja,
subió las escalinatas del monumento a la Virgen, para cumplir, muy cerca
de la madre celestial, la misión de vigía del pueblo chitarero.
Su
espléndida belleza, modelada en cuatro metros por la escultora Patricia
López, descansa ahora sobre un alto pedestal en la carretera que conduce
a Ragonvalia, y serpentea en la colina chitarera. Una
cabalgata, de más de cincuenta jinetes, encabezada por el ingeniero Segundo
Antonio González, subió hasta la colina a descorrer el pabellón
tricolor, que cubría el monumento, para permitir que propios y extraños
disfruten de su encanto. La
imponencia del monumento y la topografía del lugar, no facilitan, desde
allí, capturar la imagen de Margarita. La foto, que ilustra este artículo,
fue tomada cuando descansaba en el Colegio de la Presentación. César
Torres no subió, apostado en el parque Ramón González Valencia,
disparó en dos ocasiones su potente cámara. Por
las escalinatas ascendieron, por lo menos, cien personas; un número similar
llegó en vehículos particulares. Hubo intervención musical
de la tuna de la UDES y palabras del Alcalde, José Luis Duarte, del doctor
Alberto Rodríguez y del ingeniero Segundo González. |