La confianza recuperada
Prólogo al libro El Valle de Magdalena Medio Tierra de promisión
Por Alvaro Uribe Vélez

Cuando se unen la pluma esclarecida de don Enrique Santos Molano, el espíritu emprendedor y progresista del Ingeniero Segundo Antonio González Cárdenas, gerente general de OMIMEX de Colombia; y ambos llegan a una compenetración leal y amorosa con una región, se producen obras como la que usted, estimado lector, tiene en sus manos. Tuve el primer contacto con las letras de Santos Molano a través de una obra fantástica, las memorias noveladas de don Antonio Nariño, padre fundador de nuestra nacionalidad. Con un corazón tan grande como el del precursor, Santos se adentró en el alma nacional y, al narrar las peripecias heroicas del hombre que entregó todo para convertir en realidad el ideal libertario, nos enseñó también a amar más a esta patria grande y generosa que es Colombia.

El Río Magdalena es la arteria por la cual transita nuestro principio nutricio. Santos, en sus páginas, describe la riqueza del valle por el que corren sus aguas, los tesoros naturales infinitos que le entregó la Providencia y, sobre todo, la calidad humana de las gentes que lo habitan. ¡Sí! El Magdalena Medio posee un gran potencial económico, una inmensa riqueza natural y un enorme capital social.Aún quedan residuos de estigmatización para el nombre de la región que describe Santos Molano. El Magdalena Medio fue martirizado por la presencia criminal de la intransigencia y el odio. Muchos compatriotas sufrieron la persecución, muchas vidas fueron sacrificadas y familias enteras debieron abandonar su tierra, sus bienes y sus esperanzas.

Esa es la historia. La realidad de hoy está signada por la presencia del Estado, el empuje progresista, la inversión nacional e internacional, la democracia local y la seguridad que proporciona la fuerza pública. Queda atrás la visión xenófoba de la inversión extranjera. OMIMEX de Colombia, por ejemplo, es expresión de sus bondades cuando hay inmersión democrática, con integración social y tecnológica, confianza en las gentes del país y decisión irrevocable de que el capital siga la suerte de la sociedad que lo acoge y adopta.

La historia de ésta petrolera Texana, hay que convertirla en una experiencia conocida por el mundo, para que todos los ojos se pongan en Colombia, en su extraordinario potencial, en sus infinitas posibilidades comerciales. Colombia está en el centro de la tierra y es una de sus más promisorias reservas ambientales.

El único elemento que había declinado, la confianza inversionista, ya se ha recuperado. Por eso podemos ir por el mundo invitando al capital y a los trabajadores a venir a Colombia para emprender con nosotros nuevas empresas. Digo que hemos recuperado la confianza inversionista porque ella es hija de la seguridad democrática, de la administración transparente, de la seguridad ju-rídica.y del mantenimiento de la reactivación económica y social. Estamos saliendo adelante, estamos superando el escenario de violencia y tenemos al frente un futuro lleno de promisión. OMIMEX, en asocio con ECOPETROL, adelanta por primera vez en la historia del país un proyecto de exploración y explotación petrolera bajo aguas. El proyecto denominado Bajo Río, se desarrollará bajo el río Magdalena,y representa una inversión de 50 millones de dólares.

El marco de ese esfuerzo de OMIMEX, es el bello valle del Magdalena Medio. Santos Molano, con su pluma virtuosa, nos entrega una memoria que deja asentada para siempre la noticia de lo que ha sido, es y debe ser el Magdalena Medio. Su historia remota y cercana, la descripción de cada uno de sus municipios, de la empresa extranjera que ha resuelto volverse tan colombiana como la que más.Y al final, para asentar un compromiso, en una conversación amable e ilustrada, con el gerente general de OMIMEX, Ingeniero Segundo Antonio González Cárdenas, demuestran por qué se puede creer en el futuro de Colombia.