| |  | 2006,
KARLA MILENA FAILLACE DELGADO PREFIJO
EDITORIAL: 958-330006468 Derechos exclusivos reservados para todo el mundo ISBN:
958-33-9650-8 CHINÁCOTA TIERRA MÁGICA Primera
Impresión: Agosto 2006 Impreso en Colombia - Printed in Colombia Correo
Electrónico: karlamylenafaillacedelgado@yahoo.esp Ninguna
parte de esta publicación, incluido el diseño de la cubierta, puede
ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún
medio, ya sea eléctrico, químico, mecánico, óptico,
de grabación o de fotocopia, sin permiso previo del editorial. | DEDICATORIA Este
libro de poemas ha sido inspirado Por la la gran magia que ofrece la hermosa Tierra
de Chinácota. Gracias a sus paisajes Llenos de colorido exótico, Mitos
y leyendas que enriquecen Esta región, fortaleciendo la cultura y El
amor en cada uno de los corazones Que hacen que trabajos como estos, Sean
apreciados y tomados como una pieza Valiosa que nace hoy para ustedes, Amantes
de la vida y Forjadores de sueños. |
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EL
CÍNARO Con
un sueño enredado entre sus ramas, Recorre por el tronco inmune La
sabia divina que lo embruja y cubre. Desde
la raíz más aferrada al suelo ácido Acompaña a
los helechos; En su vida verde esperanzada. Hasta
la hoja que se asoma Tiernamente en la cúpula Del árbol renovado
y Ya alumbrado por la tenue luz Que le da vida, Expresa su dulzura y
maestría A pleno solo de medio día. Esto
lo noté cuando mi mano Acarició su fina y dulce piel, Dejando
en mi la sensación de magia Que aún percibo. Como
si se tratara de aquella mañana En la que conocí su nombre y Comprendí
a la tierra que lo vio nacer Entre naranjas y limones que adornando Los
caminos llenos de pinos, Silencian los vientos que dan notas melodiosas De
alegría bajo su natal melancolía. | BAJO
LA NIEBLA Neblina
espesa, Blanca, pura, Y llena de tristeza. Caminando, volando, Viene
flotando, Por el inmenso valle, Que divide los campos. Afluente del cielo Preciado
paisaje. Son las alas de un ángel, Y el sueño de un niño, Que
anhela tocar su ropaje. Espuma silenciosa, De encantos y azahares. Pareces
un alma en pena, Que adornas los rosales. Fina, suave, Fría,
indomable. |
LA
DANZA Un
pavo real y su amante, miraban por una red, Parecían diamantes, Desde
su jaula de papel. Cuando a una casa Hecha de madera Sobre un árbol
me trepé. Desde allí divisé, Verdes praderas, Dos
lagos y una mula color miel. Con la que un par de niños jugaba, Entre
flores y patos que corrían por doquier. Luego recordé que a un
grupo de gansos, había visto, por un camino descender. Entonces bajé
una escalera colgante que encontré. Hacia el nororiente me ubiqué, Y
directo en una fuente, Que estaba junto a un puente sobre una roca me senté. Y
la bella danza de los cisnes contemplé. Admirando sus movimientos tan
precisos, Al ritmo de una sinfonía, De la que ninguno se quería
perder. | |
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| BAJO
LA NIEBLA Neblina
espesa, Blanca, pura, Y llena de tristeza. Caminando, volando, Viene
flotando, Por el inmenso valle, Que divide los campos. Afluente del cielo Preciado
paisaje. Son las alas de un ángel, Y el sueño de un niño, Que
anhela tocar su ropaje. Espuma silenciosa, De encantos y azahares. Pareces
un alma en pena, Que adornas los rosales. Fina, suave, Fría, indomable. |
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ARREBOLES En
la cumbre, Yo quiero estar. Soy un alma joven. Y así quiero avanzar. Sobre
mí, Un sol intenso posar, Y a mis pies, Las nubes poder contemplar. Al
horizonte, Múltiples colores encontrar. Dorados, naranjas, Rojos,
tornasoles. Y miles de arreboles, Llegar a tocar. Así es la vida, Un
prisma bello de ilusiones. | | LAS
AVECILLAS Trazando
líneas, Dibujando arcos. Silvando
los cielos, Con voz de soprano. Dejan
impresos, Al sonar de un rayo. Los
diversos hilos, Que forman cambios. Con
ecos del tiempo, Y ruidos lejanos. Aparente
silencio Entonación meridiano. En
un punto certero, Causal adelanto. Aprendiz
futurista, Maestro de antaño. Hablar
con la luna, De confianza absoluta. Soñador
de soñados, Es su vuelo idolatrado. Alas
del viento, Libertad sin secretos. Figuras
con plumas, Canciones de cuna. Inspiración
permanente, De fuente y cipreses. Impermeable
vestido, Diversidad de colorido Comparsas
blancas, De tarde aparecen. Danzando
entre luces, Y posando en las cruces. Alzando
los cerros, En las copas verdes de los ceibos. A
la ladera de un risco, Y en la orilla del río. Se
oye el trinar, Junto a su aletear. Son
las avecillas del sur, Emigrando a algún sitio, Fuera del concreto, Llevando
consigo, Virtudes y amigos. Sinónimo
de paz, Es arduo el destino. ¡Que
sigan su camino! |
| | | LAS
ALAS Somos
río, Somos barca. Somos tierra, Somos planta. Somos
viento, Somos alas. Somos fuego, Somos llamas. Nadamos,
corremos. Volamos y danzamos. Somos pájaros divinos, Somos peces
repentinos, Somos gentes del camino. El
sueño de volar, Nos hace libres al destino. Así es como volamos, Soñando
que vivimos. Imaginando
que un ángel, Nos regala sus dulces brillos. Impulsando con cariño, Las
alas de los bellos niños. Mientras
danzan libremente, A la orilla del camino. Soñando con ser hombre, Sabios
y valientes. Realizando
sus grandes sueños, De volar cada vez más lejos. | MÁGICA
SENDA
Un
arco de flores A la orilla del camino, Helechos gigantes Evocando el
paleolítico. Bosque
húmedo, Un arrollo de cristal, Piedras cubiertas Vegetación
sobre ellas, Polvo dorado se ve pasar. Arbustos
y árboles Se anclan atrás, Entre tan imponente belleza De
un paisaje mágico, Ancestral. Ensueño
de paz, Siento nuestros pasos deslizar, Porque allí de tu mano Me
vas a llevar. | LA
MARIPOSA Una
bella mariposa, Baila de rosa en rosa. De lado a lado, Su ropaje extiende. Y
con la inmensa riqueza De sus colores Adorna y viste Las hojas y sus
cantores. Ella danza con gran derroche, Se siente única. Es dueña
de sus acciones. Tan libre y tan ansiosa, Quiere vivir y volar, Sonreír. Sin
cielo, No consigue su vuelo. Sus alas, Lo son todo. Pero las flores, Llevan
su esencia, El elixir de su existecia. Se prepara para la gran fiesta, Sale,
danza y vuela. El ocaso llega, Y bajo la luz de las estrellas, Ella posa
sobre la luna rosa, Y se entrega al sueño Un tanto temblorosa. | | | | EL
REGALO Todas
las flores, Me regalan sus olores. Sus pensamientos, Y sus silencios. Les
pregunto el por qué, Y ellas no responden. El cielo me regala, Su
día y su noche. Las estrellas que brillan, Y alegrías con
derroche. Le pregunto el por qué, Tampoco responde. Que maravilla
tan grande, Recibir tanto traje. Para qué seguir preguntando, Sólo
debo maravillarme. Y no perder nunca, El poder asombrarme. |
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Piedras
cuadradas, Grises erosionadas. Una sobre otra, Como altares entre copas. Tierra
sagrada, De civilizaciones liberadas. El musgo cubre Gran parte de las
lajas, Hongos, plantas, Flores y manzanas, Enaltecen la mirada, Del
que las visita y deja su alma, Sobre el tiempo, La roca y su magia. Compartiendo
la energía, Que se mueve alrededor del día. Soñando
con descubrir, Lo que se esconde bajo su tierra fría, Con templos
y tapas macizas. Cuando dicen que se ven luces, Por las noches jugando a
las escondidas. |
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EL
ÁRBOL Erguido
y solemne Yace un árbol, Una mula pasta Bajo su cobijo. Tiene
largas cabelleras, Que caen como hilos. Detrás de él las montañas, Azules
se retratan. Es
un fondo de siluetas, Que con grandeza lo bañan. El sol se pone, Pues
su brillo ya esconde. El
trigo se mueve Con sus maravillosos atuendos Meciéndose con el viento, Como
sus cabellos sueltos. Loas
astros aparecen En su más fría noche, Todos los brillos Que
con gracia emanan, Titilan azules, En sus alboradas. Ambicioso
el tesoro Del cielo y el árbol, Pues juntos dan vida, Al paisaje
de envidia, Del que hacemos parte, En sus refulgentes días. | |
LOS
GANSOS Van
danzando en el lago, De lado a lado con su nado sincronizado. Sus
picos abiertos estremecen con ecos, Y al ritmo de un soneto, Sus patas mueven, Cuales
peces al agua pertenecientes. El
dominio del macho se hace presente, Dirigiendo con un aleteo fuerte, La
comparsa de aves hacia el oeste. Y
todas las hembras Sumisas acceden, Pero sus plumas Susceptibles permanecen. Aunque
protejan del agua sus pieles, Simbolizan las alas que poseen. Maestros
del baile y del tiempo, Embrujando las almas y las fuentes, De nuestros
días de flores y desdenes. |
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EL
CIELO ¿Cuánto
tiempo ha pasado Desde que el cielo, Nos dejó ver sus azules metalizados? Sos¡mos
un pequeño trazo, Comparado con su imenso regazo. Tantasioso
océano, De reflejos, Luces y tonos claros. Dime, ¿Cuántas
veces, Nos has dejado maravillados? ¿Quién
te hizo, Bello cielo tornasolado? Aquellas gasas blancas, Permanecen
siempre a tu lado. Acompañan
y adorna tus días, Con toques de amor y figuras. Mientras danzan
con alegría, Los broches que brillo a las noches Ponen de perla y
plata. Y
a las almas tristes, Regalan destellos, Y grandes esperanzas. Porque
con solo mirarte, Cambias las visiones De estos corazones. | LA
MARGARITA Viene
del cerro, Un fuerte aguacero. El gris en su cumbre, Atrae y confunde. Aparece
una diosa, Que cautiva con rosas. Llevando
consigo, Aromas y frutas. Manojos de flores, Ensueños, fulgores. Es
Margarita, La india más linda. Encierra la historia, Del cerro
y su gloria. Mitos, leyendas y Poemas la adornan. Quieren
darle vida, A esta gran señora. Es la vieja del cerro, Como la
llamamos ahora. |
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